soldaos en las calles

Quien no quiere ver, no ve la solución en sus manos

Columna: Termómetro Político

Por: Luis Ignacio Lujano Rivera*

soldaos en las calles

En estos últimos tiempos pocas  cosas nos sorprenden, al ver, leer o escuchar las noticias que refieren diariamente enorme cantidad de homicidios dolosos, ya sea víctimas de asaltos en el transporte público, secuestros o de la delincuencia organizada en pugna por ganar territorio.

 

Mientras el país se descompone cada vez más, vemos la integración de mesas y comisiones ociosas, para supuestamente componer conflictos de grupos políticos en campaña y por el otro lado, la disputa del poder, ahora no sólo político, sino por los mismos grupos delincuenciales para acceder a puestos de elección popular que les permita el libre tránsito de sus mercancías.

 

Quizá esto siempre haya existido, sólo que ahora parece más evidente, pero mientras la ciudadanía sufre los embates de la violencia donde se ve inmersa en una guerra, que tanto el gobierno como esos grupos saben que la tienen declarada entre sí; sólo la población no lo sabe, pues camina y trabaja todos los días en medio de los campos de batalla.

 

Hoy se han incrementado los homicidios de los presidentes municipales, amenazados por las mafias o dentro de ellas, combatiendo a los contrarios.

 

En tanto la gobernabilidad se ve constantemente afectada y la población agredida en su seguridad, aumentos en los energéticos, altos precios, inflación y escasez de empleos, las autoridades tienen en su mano la solución y no la ven.

 

Las autoridades esperan que las otras solucionen todo, ya sean municipales, estatales o federales; aprovechan la confusión de leyes como la ambiental que marca competencias concurrentes, pero nadie hace nada.

 

Las municipales y estatales, piensan que las federales tienen todo el poder y dinero; quizá, pero es necesario que trabajen conjuntamente en coordinación, pues las municipales tienen la posibilidad de saber lo que pasa en su Municipio, a través de la debida comunicación con las autoridades auxiliares, quienes saben, conocen y se dan cuenta, cuando un vecino nuevo llega a su manzana y colonia y lo nota sospechoso, malandrín o dedicado a tráfico de enervantes o robo de vehículos.

 

Si hubiera esa comunicación a nivel municipal integrarían una información actualizada, generando los planos georeferenciados con los puntos rojos para que el Estado y las fuerzas federales pudieran actuar, pero no a tontas y a locas mandando cientos de policías federales y soldados a determinada región sin conseguir nada; bien podrían trabajar a tiros de precisión.

 

Dicen los religiosos, que Dios nos agarre confesados…

 

*Ex Director General de Averiguaciones Previas y Subprocurador en el Estado de México.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *